jueves, 18 de abril de 2013
PENSAR EN TODO LO BUENO QUE REALMENTE SE DESEA ES EL MEJOR MÉTODO PARA ALCANZARLO
Pensar ‘en positivo’ es hoy un concepto que pertenece al lenguaje corriente. Utilizamos a menudo frases que nos recuerdan que la calidad de los pensamientos determina la calidad de la vida. Sabemos que alimentar pensamientos sombríos y autolimitadores se suele traducir en realidades oscuras y frustrantes, y a la inversa.
Somos lo que pensamos y por eso es tan importante reeducarnos a nosotros mismos para sustituir las ideas negativas grabadas en nuestra mente quién sabe cuándo, por otras impregnadas de positividad y elegidas libremente. Se trata de hacer limpieza de pensamientos y creencias que nos atascan el crecimiento interior y el derecho a vivir mejor.
Los pensamientos crean la realidad. Si esta afirmación te suena rara, fíjate en que todo lo que nos rodea fue un pensamiento en la mente de alguien antes de convertirse en algo real. Coches, ciudades, inventos, carreteras. Todo existió como pensamiento antes de ser tangible.
La energía mental es una fuerza muy poderosa. Los pensamientos atraen energías que les son afines, multiplicándose. Este proceso hace que los pensamientos marquen la pauta de lo que ha de ser creado. El impulso de las emociones los mueve y los proyecta hacia fuera, haciéndolos salir del mundo interno hacia el mundo externo. Cuanto más intensas y claras sean tus emociones, antes se creará lo que tienes en mente.
La energía sigue al pensamiento, y por eso la situación en la que enfocamos nuestra mente es la que vamos a tener. Puesto que los pensamientos moldean lo que será atraído hacia ti, es importante pensar en lo que deseas y no en lo que no deseas. Por ejemplo, la pareja perfecta no vendrá porque no te guste estar solo. Tampoco pensar una y otra vez lo difícil que es llegar a fin de mes te ayudará a aumentar tus ingresos.
LA CLAVE ESTÁ EN SABER CAMBIAR
No te sientas mal por los pensamientos negativos que puedas tener. El temor o la desazón son emociones que los hacen todavía mas poderosos.
La clave es sustituir: cambia los pensamientos que te centran en lo que no quieres por otros opuestos y en positivo.
Crea imágenes mentales de lo que quieres que entre en tu vida. Disfruta imaginándote, con todo lujo de detalles, cómo te sentirías y lo que harías si ya fuera una realidad.
La repetición es importante. Cuando conseguiste algo en el pasado, fue tras haber pensado en ello con frecuencia.
Piensa en algo que deseaste alguna vez. Recuerda los sentimientos experimentados antes y después de tenerlo. Revive la alegría que sentiste; esta energía te ayudará a conseguir lo que deseas.
Creer y crear son palabras parecidas y no es casualidad. Tu haces el molde en tu mente, luego la vida se encarga de rellenarlo.
viernes, 5 de abril de 2013
¿Qué le pasaría al planeta si el impetuoso e inmaduro Kim Jong-un decide encender una guerra?
traducción parcial del artículo ‘Countdown to catastrophe’ de
Michael Sheridan, publicado en el Sunday Times el 13 de marzo. Es
ficción, pero puede volverse realidad.
La hora del día del Juicio Final es cinco minutos para la medianoche.
Por lo menos eso dice el boletín de la Asociación de Científicos
Atómicos, que creó el reloj en 1947. En ningún otro lugar se está más
cerca del Juicio Final que en la península coreana, donde dos enemigos
armados con artefactos nucleares -Corea del Norte y los Estados Unidos
con su aliado Corea del Sur- se miran cara a cara en la tensa zona
desmilitarizada, DMZ.
Ensayando una bomba, disparando misiles, escupiendo retórica sangrienta: Corea del Norte ha hecho todo eso en los últimos meses. Hace un mes se retiró del armisticio que puso fin a la guerra de Corea hace 60 años. En reacción, los Estados Unidos están puliendo sus defensas antimisiles. ¿Las amenazas de Corea son ciertas o son solo un show? ¿Podría esto tomar un mal camino y llevar a una guerra nuclear? La respuesta es sí. El siguiente escenario es ficción, pero está basado en la realidad.
Primer día. El nuevo líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, de 29 años,
visita una unidad militar en la isla Wolnae, en la costa occidental. Los
soldados están entrenando para invadir la isla surcoreana de
Baeknyeong, a seis millas de distancia. El líder los exhorta a "acerar
sus corazones". De regreso a Pyongyang, el comandante del ejército, Choe
Ryong-hae, y el ministro de Defensa, Kim Kyok-sik, le advierten al
joven Kim que la gente piensa que él es débil. Lo desafían a que pruebe
que están equivocados. Los tres deciden llevar a cabo un acto de
agresión para demostrar que el regordete dictador en formación es el
‘mero-mero’.
Día 2: La artillería de Corea del Norte dispara en la isla de
Baeknyeong. Bajo una lluvia de balas las lanchas rápidas de Corea del
Norte atraviesan el mar occidental. Fuerzas especiales vestidas de negro
desembarcan en la playa gritando slogans. Masacran a la pequeña
guarnición de soldados surcoreanos. La bandera roja flamea sobre
Baeknyeong.
En Seúl, la presidenta Park Geun-hye, conservadora, acepta el consejo de
sus generales de que deben devolver el golpe. La madre de la presidenta
Park fue asesinada por un atacante norcoreano. Su padre, quien regentó
al país como un dictador militar en los años sesentas y setentas, fue
asesinado por su propio jefe de espías. A los surcoreanos los comanda
una Dama de Hierro.
Envían bombarderos F-15 del escuadrón 102 y bombarderos F-16 del
escuadrón 161 para golpear profundamente en Corea del Norte. Dos bases
con tanques de reserva y una red de túneles militares quedan en ruinas.
No hay pérdida de aviones. Enfurecidos, los generales norcoreanos le dan
un ultimátum a Kim: o pelea ahora o le dan un golpe de estado. El
embajador chino en Pyongyang trata de hablar con Kim, pero no le
confieren una audiencia.
Mientras cae la noche en Beijing, Xi Jinping, el nuevo líder de China,
llama al presidente Barack Obama, advirtiéndole que no se meta en la
pelea. Xi le recuerda que China es aliado de Corea del Norte. En el
teléfono Obama no se compromete. Después llama a su equipo de seguridad
para consejo inmediato.
El secretario de Defensa Chuck Hagel y el Secretario de Estado John
Kerry, ambos veteranos de Vietnam, detestan la idea de una guerra. El
asesor de Seguridad Nacional, Tom Donilon, trata de evaluar las
opciones. Ninguna es buena. El mensaje que reciben los chinos es que los
americanos están vacilando.
No hay duda en Tokyo, donde el gabinete llega a una reunión de crisis
con las fuerzas de auto defensa del Japón. Una limosina negra conduce al
primer ministro nacionalista, Shizo Abe, al Palacio Imperial, tarde en
la noche.
Día tres: Asia se despierta con las noticias de que Japón ha suspendido
el artículo 9 de la Constitución de 1947- la cláusula renunciando al uso
de la guerra.
En la hora pico mañanera, un ataque de cohetes y proyectiles vapulea al
elegante suburbio de Gangman en Seúl, la capital de Corea del Sur, a 35
kilómetros de la DMZ que separa al sur del norte. Cientos de personas
mueren, entre ellos la estrella rapera de YouTube, Psy, aquel del
‘Gangman Style’.
Los surcoreanos lanzan sus F-15 Slam Eagles. Copiando un plan israelí,
los objetivos son edificios del partido en Pyongyang y una gigantesca
estatua de Kim Il-sung, el fundador de Corea del Norte.
A la hora de almuerzo, los mercados de capitales de Corea del Sur y
Japón han colapsado, el petróleo se sitúa a 250 dólares el barril y el
oro a 2.500 dólares la onza.
Corea del Sur ordena que todos los reactores nucleares sean cerrados y
asegurados. Los extranjeros invaden los puertos aéreos y marítimos para
escapar.
Un ataque cibernético originado en Shandong, al este de China, apaga el
sistema de control de tráfico aéreo de Corea del Sur y bloquea algunos
de los controles de los reactores. Sin embargo, los nerds de Corea del
Sur le ganan a los geeks de China. La ciudad más cableada del mundo está
en línea nuevamente.
En la Casa Blanca, un empleado viene a ver a Donilon con las noticias de
que el expresidente Clinton, quien ha estado en Corea del Norte, está
ofreciendo utilizar su famoso encanto con Kim. Donilon mira al cielo.
Obama trata de llamar por teléfono a Kim, acordándose que la estrella de
basquetbol Dennis Rodman, que ha estado en Corea del Norte
recientemente, dijo que Kim solo quería una llamada. La Casa Blanca no
se puede comunicar.
Otro empleado viene a ver a Donilon. El expresidente Jimmy Carter, que
hace años fue a Corea del Norte, ofrece reunirse con Kim para rezar y
dialogar. Donilon mira al cielo otra vez.
La situación en Pyongyang es tal, que no hay vías de comunicación para
advertirle a Kim del desastre que se viene, en la medida que los eventos
salen de control.
A mediados de la tarde buques de guerra Aegis y fragatas de la armada
japonesa están en las costas de Corea del Norte. Es un ejercicio que han
hecho antes. La orden es dispararle a cualquier misil que se dirija a
Japón. La televisión estatal china y la radio interrumpen la
programación para emitir una dura declaración de advertencia a Japón.
Mientras la turba se toma las calles en ciudades chinas, Obama llama a
Xi, quien da permiso de evacuar por aire a 120.000 ciudadanos japoneses
que se encuentran en China. El precio de las habitaciones de hotel en
Hong Kong y Taipei llega a mil dólares la noche.
En una llamada por Skype el embajador sueco en Pyongyang le dice a su
ministro en Estocolmo que ve tanques y lanzacohetes en las calles. La
televisión norcoreana sale del aire. Todas las comunicaciones se cortan.
Encerrados en una reunión de crisis en la Casa Blanca, Obama llama a los
líderes de China, Japón, Rusia y Francia. Después de que Kerry se lo
recuerda, llama también a David Cameron.
Cuando cae el sol, un tren que lleva a los embajadores de Rusia, Irán y
Siria cruzan el puente de vigas metálicas desde Corea del Norte hasta la
ciudad china de Dandong. A los equipos de televisión se les prohíbe
filmar los seis vagones metálicos de carga que van con el tren.
Finalmente los Estados Unidos se ponen en alerta. Los aviones despegan
del portaviones USS George Washington en el mar de Japón y 28.500
soldados se alinean con aliados surcoreanos que están exhaustos en la
DMZ.
En la oscuridad, nuevos radares X-band americanos en Taiwán y Japón
detectan docenas de aviones de guerra chinos patrullando la costa este
de China. Todo el tráfico aéreo civil en el noreste de Asia cesa. Los
aviones de evacuación de los japoneses están en tierra, inmovilizando a
87.000 personas en territorio hostil.
En Beijing el regordete Xi colapsa durante una reunión tarde en la noche
de los siete miembros del comité del Politburó. Su presión arterial es
de 180/120 - una hipertensión de emergencia.
La reunión transcurre sin él, pero Zhang Dejiang, un miembro mas junior
del Politburo, un economista entrenado en Corea del Norte, toma la
dirección de la discusión.
Día cuatro: temprano en la mañana, el retirado ‘zar’ chino de seguridad,
Zhou Yongkang, es despertado en su lujosa villa en Beijing. Un Audi
negro lo lleva al Politburó, donde un teléfono rojo descansa en una
mesa. ¿Podría por favor llamar a Kim?
Zhou cumple. Logra hablar con el jefe de la policía secreta norcoreana.
Hablan de los viejos tiempos, pero, lo siento, Kim está mirando una
película de Mickey Mouse.
En Corea del Sur la presidenta Park está dormida. Antes de irse a la
cama ha autorizado que se ejerzan todas las defensas y se ha tomado una
pastilla para dormir. Pero Kim toma anfetaminas y le coge la delantera:
da la orden de un bombardeo total de Seúl. En la madrugada, 5.000
cañones disparan desde emplazamientos escondidos por décadas en túneles y
fosas.
Kim ha calculado mal, otra vez. El daño es muy grande pero los muertos
son pocos porque la mayoría de los civiles han pasado la noche en
refugios. Los americanos y surcoreanos descargan una cortina de fuego.
Tanques norcoreanos y escuadrones suicidas disparan a través del alambre
de púas y minas de la DMZ. Están aniquilados. La dinastía Kim,
encumbrada con ayuda de Stalin, está tambaleando.
En Pyongyang el tío y mentor de Kim, Jang Song-thaek, se pega un tiro
con la pistola de un guardaespaldas. Kim escucha el disparo al final del
corredor de su bunker: sus generales lo confrontan.
Un espía ruso escucha una palabra de mando en una antigua línea
telefónica de cobre del bunker, intervenida debajo del mausoleo de Kim
Il-sung. El micrófono fue plantado por la KGB en los setentas.
Increíblemente, todavía funciona.
Tres minutos después el presidente Vladimir Putin llama a Obama en la
línea caliente. Le advierte de una catástrofe inminente. Con voz de
acero, Putin se compromete a que "Rusia, con nuestra larga herencia
cristiana, nunca pondremos la civilización en peligro".
Obama se dirige a la nación desde la oficina Oval diciendo que los
intereses supremos de Estados Unidos como nación están en peligro.
Mientras habla, la Casa Blanca trata de llamar a Xi, pero una voz en las
instalaciones de mando en Zhongnanhai dice que Xi no está disponible.
Analistas de la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos
detectan un flash en la plataforma de lanzamiento de “satélites civiles”
de Corea del Norte en la remota costa nororiental.
Un minuto y 16 segundos después un flash y una nube en forma de hongo se
ven sobre el distrito Yongsan de Seúl, donde la gigantesca base militar
americana con sus instalaciones, residencias y escuelas de las familias
del personal de servicio han estado desde los cincuentas.
En la sala de situaciones de la Casa Blanca todos los ojos están puestos en Obama. El…
¿Así que realmente faltaban cinco minutos para la medianoche? La semana
pasada, Henry Kissinger, el antiguo secretario de estado, le contó a una
fuente confiable, David Ignatius, del Washington Post, que "ahora hay
un peligro real de un accidente, un incidente o un cálculo mal hecho en
la península coreana".
¿Están los Estados Unidos preparados? No. Como en este escenario de
ficción, los americanos parecen tener vagamente la esperanza de que los
chinos hagan algo.
Kissinger, que lideró la apertura americana a China, piensa que Donilon,
el asesor de seguridad nacional, debe forjar un plan estratégico con
Beijing sobre qué hacer en una crisis.
La CIA, como el MI6 y el ministerio chino de seguridad del estado, tienen poco para revelarle al público.
En semanas recientes informes de inteligencia de Corea del Sur dirigidos
a los parlamentarios, que se filtran inevitablemente, han sembrado
confusión sobre lo que saben.
Los norcoreanos tienen una bomba.
Jeffrey Park, del Boletín de Científicos Atómicos, dice que en febrero
12 de este año, hace unas ocho semanas, una estación sismológica en
Mudanjiang, China, captó un shock de una onda sísmica "P" de 5.1 de
magnitud, indicando que se realizó una explosión artificial subterránea.
Era el tercer test nuclear de Corea del Norte.
“El efecto del test de 2013 fue más de tres veces mas grande que el
efecto del test de 2009, y mas de 15 veces más grande que el resultado
del test de 2006" escribe Park en el boletín, que fue fundado por
antiguos miembros del proyecto original de la bomba atómica Manhattan,
para prevenir a la humanidad de la amenaza nuclear.
Ahora Kim está construyendo una bomba mejor. Corea del Norte dijo que el
aparato del 12 de febrero era "pequeño y poderoso". También se lanzó un
misil balístico de largo alcance el 12 de diciembre.
El escenario descrito arriba, que parece sacado de una película de terror, puede estar mas cerca de lo que creemos.
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