jueves, 27 de junio de 2013

Como Liberarse de una personalidad controladora


1. Acepta la verdadera naturaleza de esta persona. Confía en tus sentimientos e intenta ser sincero contigo mismo. Si ves estos indicios en la otra persona y te sientes despreciado a su lado, es hora de que lo afrontes y la saques de tu vida o lidies con ella de distinta forma. Y sé amable contigo mismo. No es el momento de reprenderte por haber caído ante las artimañas de una persona controladora; una relación controladora puede ir formándose lentamente sin que te des cuenta, encubierta bajo un interés inicial en ti y una aparente preocupación por ti que acaba convirtiendo toda la dulzura y las rosas en manipulación una vez que el controlador ve que te ha “cazado”.
2. Estate preparado para marcar los límites, para firmemente tener y mantener tu punto de vista. Espera expresiones como “haz esto”, “seguramente, deberías estar de acuerdo con esto”, “si te vas, entonces...”, “necesitas...”, etc. Cuando escuches este tipo de palabras, no cedas tu terreno.

3. No te sorprendas con las reacciones cuando te alejes de su esfera de control. Cuando las personalidades controladoras sienten que pierden el control, pueden intentar psicológicamente inducir problemas físicos como un dolor de espalda o estómago, cabeza, pena/llanto, desmayos o urticarias. Esta es simplemente una manera de ganar control de nuevo en la situación captando la atención, empatía y preocupación de otros. En cualquier caso llévalo al médico si estás preocupado (una buena manera de hacerles darse cuenta de sus tendencias hipocondríacas) pero no caigas en ello como si cedieras ante sus órdenes.
4. La gente controladora es muy manipuladora, sea cual sea la razón que haya detrás de su necesidad de controlar. Nunca le gustará que intentes mantenerte por ti mismo sobre algo que es importante para ti. Intenta siempre permanecer tranquilo en las discusiones y no pierdas el control. Ten en cuenta que probablemente ellos lo perderán porque estás desafiando su control. Concluye la discusión inmediatamente - si empiezan a ponerse violentos verbalmente- bien sea marchándote o despidiéndote y colgando el teléfono.

5. Espera la necesidad de liberar tu mente dentro de una relación así, sin explicar qué estás haciendo o cómo. Sabes que esta persona tiene necesidades controladoras pero no tienes la necesidad de convertirlas en un cómplice para “arreglar al controlador”. No es solo que no puedas “arreglar” a otra persona a no ser que quiera cambiar, es que si además te explicas ante ella sólo acarreará más manipulación. Recuerda siempre que el problema de control es suyo y no tuyo - excluyendo el esquivarlo y trabajar en tus propias metas, y por supuesto en las comunes. Evita jugar o mencionar el juego de control (no decir qué estás haciendo), para así evitar resentimientos o discutir sobre las cuestiones de control. De este modo, la paz y unión puede ser ligeramente posible, o conveniente.
6. Sé confiado (justo y honesto) pero mantén tus puntos de vista apartados del retorcido manipulador. El controlador frecuentemente quiere obligarte a que voluntariamente le des información personal o respondas a preguntas de pequeñas cosas para indagar y conocer tus malas experiencias, puntos flacos o debilidades. Esta información la usará para persuadirte o jugar a juegos mentales contigo más adelante (tienen una memoria muy amplia para la información que descubren en tales indagaciones).

7. Decide distanciarte y cuando sea posible evitar a esta persona que crees está intentando controlarte. Puedes decidir sacarlo de tu vida pero puede ser imposible si son familiares, un ser querido o compañero de trabajo. En este caso algunas de las cosas que puedes hacer son:
  • Mantener cualquier contacto breve y educado. Como con cualquier otro que te moleste. Si esto no es posible, procede al siguiente punto.
  • Evita mezclar, fusionar o confundir derechos individuales y decisiones, o acoger su tendencia a ejercer control sobre ti. Esta persona quiere alejar tus decisiones de tus propios aspiraciones educativas, de vida, profesionales, etc. Al no aceptar y apreciar tus puntos de vista a no ser que estés completamente de acuerdo, negará a tu persona. Dale la vuelta simplemente diciendo que aprecias su opinión pero que así es como van a ser las cosas para ti y sigue adelante haciendo y siendo lo que te representa.
8. Ten una compasión objetiva. Mientras que es importante ser compasivo, también es importante ser objetivo y no dejarse llevar por las actitudes, situaciones o problemas de esta persona. No son tú y no tienes necesidad (ni mereces) llevar su carga. Es una obligación de todo ser humano aprender a hacer destacar nuestro mejor lado y excusar el comportamiento controlador de alguien porque ha tenido una vida difícil o cualquier cosa sólo consigue perpetuar aquello que es esencialmente un mal comportamiento que le hace daño a él tanto como a ti. Con una compasión objetiva, puedes preocuparte por ellos como persona sin involucrar tus propias emociones y quedar enredado en sus redes. Lee algunos libros sobre la objetividad. No es algo que se pueda aprender de la noche a la mañana y puedes cometer errores intentando aprenderlo. En cualquier caso, también lo aprenderás con práctica y cuanto más practiques tu objetividad, más descubrirás la libertad y aprenderás cómo dejar ser a los demás sin tener que buscar ser rescatados, salvados o apoyados. Aunque no es fácil, es más fácil que ser un esclavo emocional de alguien más durante toda la vida.

Consejos

  • Es probable que una persona controladora juegue a juegos mentales, para así ocultar este gran defecto que tienen.
  • Sé siempre extremadamente cauto con ellos.
  • Si eres una persona fuerte, segura, en ocasiones podrás sentirte rara de que nunca estés en lo cierto en prácticamente nada con esta persona, especialmente si se trata de un tema en el que la persona siente que lo conoce. Presta atención a estas sensaciones; están ahí para guiarte. Si no las escuchas ahora, en 10 años aproximadamente puedes no ser ni la sombra de la persona que se supone debías ser. No dejes que eso te ocurra.
  • Nota especial: hay una gran diferencia entre controlarse uno mismo, e intentar controlar a otros. Una cosa es tener una buena autoestima, la otra no.
  • Sigue tu cabeza y reconoce cuando es hora de alejarte.
  • Si estás siendo aislado o empujado a pasar tiempo sólo con “su” familia y amigos, puede mostrar una falta de respeto hacia tus sentimientos y deseos.
  • Si eres una persona a la que le gusta controlar o otros, da un paso atrás y echa un largo vistazo al stress que puedes estar causando a alguien más mientras estás destruyendo tu propia salud mental/felicidad.
  • La dependencia atrae a codependientes. Si estás inválido o tienes problemas económicos crónicos o cualquier otro problema grave que requiera de ayuda, es prácticamente inevitable que acabes dependiendo de alguien controlador por necesidades de supervivencia. Liberarte de ellos si son lo que se encargar de tus bienes o cuidados médicos pues costar mucho trabajo. Documenta todo y busca los mismos servicios o asistencia de gente más saludable. En al menos algunos lugares como Servicios Sociales para Adultos pueden intervenir cuando los trabajadores sociales, médicos o cuidadores domésticos están controlando y limitando tu vida más allá de la causa inicial de tu problema.
  • Las minusvalías deben tenerse en consideración. Algunas personas con minusvalías pueden cambiar siempre los planes o no poder hacer las cosas que tú quieres hacer. Si ellos dicen “no” a muchas cosas y sugieren otras que pueden no gustarte, mira cuáles pueden ser las razones. Pon a prueba la amistad tratando asuntos que son claramente elecciones tuyas - pelo, ropa, opiniones que no tienen nada que ver con ellos. Ya que hay mucha gente con alergias a varios olores y perfumes, si alguien te pide que no uses un determinado champú o incluso aromas cuando estés con ellos, es una cuestión física más que una opinión sobre tu perfume a no ser que te digan que DEBES usar el que ellos prefieren en su lugar.
  • Recuerda que no puedes controlar a otras personas pero sí tu reacción frente a ellos. Asegúrate de que estás llevando las cosas del modo que tú crees y no sólo respondiéndoles cómo te responden a ti para superarlos o intentar devolvérsela. No te llevará a ninguna parte.

Advertencias

  • Recuerda: nosotros enseñamos a la gente cómo tratarnos. Si te encuentras continuamente “cediendo” con la otra persona en las cosas que te importan, entonces no estás siendo tú sino que estás siendo controlado.
  • Cuanto más dejas que otros te controlen, te vuelves más débil. Con el tiempo, este tú más débil puede convertirse en tu nueva personalidad y puede ser como una alucinación recordar a tu otro yo más fuerte.
  • La gente controladora frecuentemente finge amabilidad para lograr lo que quieren. Nunca dejes que este “agradable” comportamiento te engañe, tan solo ignóralo y sigue adelante.
  • Marca firmemente las líneas de lo que es o no aceptable para ti cuando tratas con una persona controladora. Ellos intentarán alejarte de esos límites para ponerte a prueba. Permanece firme y no cedas.
  • Si te encuentras cambiando tus intereses por los de la otra persona o dejando aficiones o amigos, probablemente te encuentras en una relación controladora.
  • Ten cuidado con la gente que intente jugar con lado emocional para ganarse tu confianza rápidamente en la relación. Cosas como contarte lo dura que ha sido su vida porque sufrieron de acoso seis años atrás, pero sienten que sólo pueden confiar en ti y contártelo a ti; intentar que tú les cuentes tus malas experiencias. Entonces cuando sepan lo que otros han dicho o hecho para herirte, lo sacarán a relucir constantemente con cosas como: “¿Cómo te sentiste cuando te engañaron, no crees que hiciste algo por lo que lo merecieras?”. Al principio parecerán sinceros y cariñosos, pero luego lo sacarán a relucir y lo usarán para ofenderte sutilmente hasta que les des la razón. Esto es una especie de juego mental, influenciarte para que pienses por ti mismo lo que ellos quieren. Frecuentemente te encontrarás enojado, molesto y desmoralizado después de una discusión y entonces tratarán de persuadirte para que hagas otras cosas que saben que no te gustan. Puedes ver la diferencia entre ésta y un compartir sano porque después de compartir las experiencias dolorosas, normalmente ambas personas se sienten mejor y comprendidas. Cuando no es así, busca los juegos mentales de una persona controladora.

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